miércoles, 7 de octubre de 2009

El Partido Nacional NO RESPETA la LIBERTAD de elecciones de los homosexuales: matrimonio, adopción...



Esta nota fue publicada el 25 de Setiembre (el mismo día de la marcha de la diversidad sexual) en la página oficial del Partido Nacional y extrañamente quitada el día 30 de Setiembre.

Les pido especialmente que dediquen un minuto para su lectura y vean lo que realmente es el Partido Nacional. La publico proque en ella se refiere al Matrimonio Homosexual oponiendose radicalmente por razones tendientes a lo religioso (Estado laico les suena?) al matrimonio homosexual e incluso discriminando a las uniones homosexuales.

Es verdaderamente alarmante las cosas que en la nota se dicen, y muy preocupantes.


SODOMA Y GOMORRA

Por Leopoldo Amondarain Convencional del Partido Nacional

En todo enfrentamiento político electoral hay fundamentos en sus diferencias filosóficas que tienen
derivados inevitables en los sistemas de vida. La formación de nuestra sociedad, desde los albores de la Patria Vieja, fue en base a la concepción ética cristiana, sin perjuicio de agregarle también el resto del mundo occidental de la época. Se puede afirmar, producto de una influencia católica preeminente que se desarrolló en mayor o menor medida en toda esa área enorme. Se puede decir, que tanto la religión judea como la islámica y otras por derivadas, mantienen principios similares o muy parecidos y comunes. En buen romance, la católica reprueba enfáticamente la fomentación de la muerte, como de la homosexualidad. Y las demás religiones también en el meollo de sus concepciones. El Frente Amplio como fuerza política, basada tal vez en principios marxistas (las religiones son el opio de los pueblos, "Marx") exhuma la más radical oposición por estos valores fundamentales grabados a cincel en el alma de nuestros pueblos. Tengo que llegar en el trillo de esta idea observando los "cambios" reales que el Frente ha desarrollado en estos cinco años de gobierno, y se apresuran en sus finales legislativos de aprobar, que los mismos son la antítesis ideológica a nuestras ideas de vida cristiana conceptuales.

El principio de la existencia que todo ser humano concebido tiene como legítimo y natural derecho, se trata de borrar y según sus principios materialistas, hoy se quieren legitimar ("la mujer es dueña de su cuerpo", por ejemplo) aprobado y concientizado el aborto. Si el niño "molesta" por más razones humanas que es obvio quieren ignorar, ¡mátesele! y se soluciona el problema antes de ver la luz del día. Hoy que tantas veces y con razón se critica a las torturas, ningún "padre o madre" o dirigente del caso piensa en los derechos del hijo, que sufre una muerte espantosa y cruel arrancado con un 0!=!=bisturí o "cucharita" afilada de las entrañas maternas. ¡Qué dolor de tortura tendrá esa criatura que es tan ser humano como cualquiera de nosotros!

Otro principio bíblico negado es el expuesto por Jesús, "casaos y reproducíos". O sea, el sexo tomado como medio reproductor de la especie y por ende como manifestación máxima de amor y placer natural y tierno en su espiritualidad del matrimonio hombre - mujer normal.

Organización básica de toda sociedad bien constituida y sana en el fundamento de sus estructuras éticas. Eso, también el Frente lo niega desvirtuándolo en bases a la fomentación de las uniones libres o de los que es peor, la defensa y concreción de los "matrimonios homosexuales" legalizados. En buen romance, emparejándolos con los genuinos entre hombre y mujer.

¡Cuidado!, no estoy discriminando sino constatando el empeño en destruir socialmente todo el pasado que tienda a responder a concepciones tradicionales filosóficas de origen cristiano.

El otro tema distorsionante es la recientemente votada adopción de criaturas por parejas o "matrimonios homosexuales". La persona mayor prescindiendo de sus creencias filo-religiosas, goza de su libre albedrío responsabilizándose de sus actos. Personalmente podré lamentarlo, pero en los hechos no puede importarme.

Pero sí importa que se imponga por ley a una criatura recién nacida o pequeña que tiene derecho a tener una vida plena normal y no que le den padres no naturales encontrados con las vivencias sociales y familiares de la sociedad en que existen, sin perjuicio de la moral religiosa que priman en el país. El Estado, según el Frente, le impone en sus primeros pasos al niño tener que ver como normal a "su" familia legal; es inevitable que los niños "vichen" curioseando y vean a dos machos o dos hembras en el tálamo nupcial como si fuesen sus padres a quien imitar sus ejemplos. ¡Simplemente repugnante! O sea, es la fomentación de la destrucción de la sociedad tradicional cristiana en su fundamento primario, como es la moral de la familia. Tal vez inconscientemente están transformando el "paisito" en la Sodoma y Gomorra de nuestra América. ¡Unica en el continente!

Lo que viene después, es por añadidura.

Negación de los conceptos de patria con la idea supletoria de "patria grande", abrazándose con matrimonios vecinos corruptos y enemigos feroces de nuestra nación (cierre de puentes y pasos de frontera), negación con sus homenajes patrios gloriosos, faltándole el respeto al padre Artigas, "zangoloteándolo" como símbolo meramente electorero, y demás etcétera. De nuestro lado, por supuesto hemos soportado ataques de todo tipo jamás probados, y al final de la jornada, de la que quedan los últimos estertores electorales, podemos tener la conciencia tranquila sobre la defensa que se hizo siempre de principios cristianos fundacionales de nuestra patria, como fue de siempre el instituto del matrimonio genuino hombre - mujer, base de toda sociedad sana, la defensa de la vida contra el crimen de inocentes, como es el aborto, y el destino de nuestros hijos protegidos por normas éticas normalmente concebidas sin artilugios ideológicos materialistas deformantes de la familia clásica de madre, padre e hijos sin desvirtuaciones intelectuales deformadas moralmente. No queremos tampoco patrias grandes.

Sólo la que heredamos de Artigas, Oribe y Lavalleja y otros prohombres de nuestra historia que la constituyeron en base al concepto de familia cristiana. ¡Los blancos no queremos un Uruguay "sodomizado o gomorrizado"!

¡Viva el viejo partido blanco!

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